Sostenella y no enmendalla

La alcaldesa de Gijón dice que usará la plaza para otras actividades como organizar conciertos musicales

Redacción (19-08-2021)

En aplicación, al pie de la letra del más reaccionario de los principios, el de "sostenella y no enmendalla" la alcaldesa de Gijón, Ana González, se ratificó este jueves en su intención de no permitir que vuelva a haber corridas de toros en la ciudad.

El Ayuntamiento decide qué tipo de usos va a tener. Hemos decidido que vamos a dedicarla a otras cosas, queremos que se convierta en un centro de media capacidad para actuaciones musicales manifestó al diario local El Comercio

Recordemos que, según informaba este miércoles el diario La nueva España, el gobierno municipal de Gijón acordadó impedir que vuelva a haber corridas de toros en la ciudad asturiana. Para ello, no prorrogará en contrato a la empresa Circuitos Taurinos, actual gestora del coso de Bibio, ni convocará un nuevo concurso de adjudicación.

El pretexto aducido por el consistorio que preside Ana González es, según declaraciones de la propia alcaldesa al citado medio, que  se han cruzado varias líneas. Una ciudad que cree en la integración y en la igualdad de hombres y mujeres no puede permitir este tipo de cosas. Hay personas que querrían que continuara, y se les ha hecho caso, ahora hay que escuchar a esa otra parte de Gijón. Y encima utilizando los toros para desplegar una ideología contraria a los derechos humanos. Se acabó el contrato de los toros

Esto ocurre tras la polémica creada por los nombres de tres toros de Daniel Ruiz lidiados en la última corrida de la pasada Feria de la Virgen de Begoña, uno de ellos se llamaba Feminista y dos Nigeriano.

Especial Gijón

 

Instituciones, empresarios, ganaderos y toreros

Una respuesta unánime a la arbitrariedad

Redacción (19-08-2021)

La reacción del mundo taurino a esta absurda decisión del consistorio gijonés ha sido unánime. Desde el principal perjudicado, el empresario Carlos Zúñiga, hasta algunos toreros como “El Juli” o José María Manzanares pasando por la Fundación del Toro de Lidia, la Unión de Criadores de Toros de Lidia Y ANOET

Carlos Núñez: “Le pido encarecidamente una rectificación a tales declaraciones"

El empresario Carlos Núñez, se ha dirigido a la edil gijonesa a través de este comunicado:Con profunda tristeza e indignación por la falta de rigor y desconocimiento que en el día de hoy ha mostrado Doña Ana González, Alcaldesa del Excmo. Ayuntamiento de Gijón, me permito manifestar lo siguiente tras 20 años de gestión ininterrumpida al frente de nuestra querida Plaza de Toros de El Bibio:

1.- Pretender que el nombre de un toro suponga denigrar a un ser humano es desconocer los valores de la tauromaquia y de nuestras raíces como Bien de Interés Cultural Inmaterial.

Cuando un ganadero "bautiza" con un nombre a un becerro lo hace con la finalidad de ensalzarlo ya que el animal tiene como fin máximo y absoluto el indulto. Que vuelva a casa, a su paraíso, es con lo que cualquier ganadero sueña.

De este modo si un ganadero le pone por nombre a un toro una determinada ideología está manifestando que abraza esa ideología o al menos, que la respeta. Así y a modo de ejemplo Sra. Alcaldesa, el maestro Julián López "El Juli", una de las más importantes figuras del toreo de los últimos veinte años, le puso a una de sus fincas el nombre del toro que le encumbró, de nombre "Feligrés".

2.- El nombre o denominación de cada res es un requisito imprescindible legalmente regulado por el Libro Genealógico de la Raza Bovina de Lidia y que rige por un reglamento que esta empresa tiene la obligación de cumplir sin posibilidad de cambiarlo o alterarlo. Como ha aclarado el reciente comunicado de la Unión de Criadores de Toros de Lidia el nombre de los toros procede del nombre de las vacas adquiridas por el ganadero en 1986 con los nombres de "Feminista" y "Nigeriano". Por tanto, el nombre lo determina el ganadero legalmente amparado y nunca la empresa organizadora por lo que sus declaraciones carecen de fundamento.

Sra. Alcaldesa, cumplir los reglamentos nunca pueden tener efectos negativos para el cumplidor. Ninguna intervención, directa o indirecta, de esta empresa ha tenido que ver con el nombre de las reses que se lidiaron en esta Feria de Gijón, ni históricamente en ninguna de las anteriores.

3.- La prórroga de los contratos administrativos es discrecional. La discrecionalidad supone fundamentación pero en ningún caso capricho. Denegar una prórroga cuando ni siquiera ha sido solicitada, por el mero hecho de no ser de su agrado debido a “Feminista” y “Nigeriano” es totalmente arbitrario y por tanto contrario a nuestra Constitución, sobre todo si tenemos en cuenta que dicha nomenclatura viene certificada por un organismo totalmente legal.

La empresa concesionaria por disposición del reglamento y del mismo pliego de condiciones de este contrato está obligada a exponer en la tablilla y para conocimiento del público en general los datos de las reses a lidiar. No cabe negativa a ello.

Sra. Alcaldesa, le pido encarecidamente una rectificación a tales declaraciones. Los toros son del pueblo y como usted ha dicho hace apenas unas horas antes, el que quiera es libre de poder acudir a verlos año a año. Rectificar es de sabios.

Fdo.: Carlos Zúñiga

Gerente de Circuitos Taurinos S.L.

UCTL: “La polémica claramente intencionada durante estos días en los medios de comunicación y en las redes sociales que es fruto del desconocimiento sobre el ámbito ganadero y también del mundo rural”

La Unión de Criadores de Toros de Lidia ha emitido este comunicado:

Ante la polémica suscitada con motivo de los nombres de los toros lidiados el pasado domingo, 15 de agosto, en la plaza de toros de Gijón, la Unión de Criadores de Toros de Lidia quiere aclarar que por normativa de la raza para la inscripción de nacimientos de reses de lidia en el Libro Genealógico (dependiente de Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación) con objeto de conservar la trazabilidad de la genealogía, los machos adquieren el nombre de la madre.

En ese sentido, los cuatreños lidiados el pasado fin de semana en la ciudad asturiana descienden de las vacas "Feminista" y "Nigeriana", ambas  adquiridas por el ganadero en el año 1986, por tanto, con una descendencia superior a 35 años y con más de 4 generaciones, ajenos de contextos sociales y políticos.

Por tanto, consideramos fuera de lugar y muy desafortunada La polémica claramente intencionada durante estos días en los medios de comunicación y en las redes sociales que es fruto del desconocimiento sobre el ámbito ganadero y también del mundo rural.

José María Manzanares: “En sus declaraciones, Ana González deja en evidencia su arbitrariedad con una clara intención censora y prohibitiva”

El diestro José María Manzanares ha emitido, asimismo un comunicado en  estos términos:

Debido a las desafortunadas declaraciones y negligente decisión por parte de la Sra. Alcaldesa de la ciudad de Gijón, Ana González Rodríguez, del PSOE de Gijón, debo expresar que:

Esta polémica, iniciada en medios de comunicación y viralizada en redes sociales, además de estar llena de desconocimiento, no es más que una excusa para atacar nuestro mundo por cuestiones políticas e ideológicas.

Es importante saber que los toros no son mascotas a las que ponemos el nombre que queremos por cuestión de gustos. La normativa vigente de la raza de lidia indica que los toros, al nacer, deben adquirir el nombre de sus madres para preservar la trazabilidad genealógica. De ahí salen las conocidas reatas o familias dentro de una misma ganadería, como bien ha aclarado la Unión de Criadores de Toros de Lidia en su comunicado.

En sus declaraciones, Ana González deja en evidencia su arbitrariedad con una clara intención censora y prohibitiva, impropias en un estado de democracia, por cuestión de gustos personales e ideológicos, algo que es completamente intolerable por parte de una representante política.

Los políticos, elegidos por el pueblo e independientemente de su partido y/o ideología, tienen la obligación por ley de defender y preservar los bienes culturales del país o ciudad que representan. Esta cuestión unilateral está completamente fuera de lugar y, además, supone una vulneración muy grave de sus deberes.

Por tanto, pedimos una rectificación por parte de la Sra. Alcaldesa de Gijón, y que se tomen las medidas legales pertinentes por parte de la Fundación del Toro de Lidia y del ministro de Cultura, Miquel Iceta.

Julián López “El Juli”: “Dejad en paz a la tauromaquia, no la metáis en tintes políticos e ideológicos”

Julián López "El Juli" ha expresado su repulsa a través de un en el que explica el origen de los nombres de los astados y subraya que gracias al trabajo de la gente del toro que ha invertido en la tauromaquia perduran esas reatas y prosiguen esos nombres.

También afirma el torero Asimismo, manifestaba así su opinión sobre la actitud de la alcaldesa y la decisión de cancelar los espectáculos taurinos en la ciudad asturiana: Me parece absurdo y de vergüenza que yo tenga que explicar esto a una alcaldesa. Dejad en paz a la tauromaquia, no la metáis en tintes políticos e ideológicos, porque la tauromaquia es del pueblo, es un espectáculo legal del que quiera verlo y quiera disfrutarlo, o sentirlo o expresarse con él".

El mensaje termina dirigiéndose directamente a la alcaldesa de Gijón: Le pido desde aquí que rectifique por respeto a la gente que damos la vida por esta preciosa afición que forma parte de nuestra cultura, de nuestro país y de nuestra historia.

Victorino Martín (FTL): “Queremos ponerle de manifiesto nuestra profunda preocupación por los tintes totalitarios que muestran sus palabras y nos gustaría hacerle ver los perversos efectos a los que conducen los planteamientos que se derivan de las mismas”  

En un largo escrito, el presidente de la Fundación del Toro de Lidia muestra su inquietud por los tintes totalitarios que se desprenden de lo manifestado por Ana Rodríguez y le recuerda, entre otras cosas, la obligación que, por ley, tiene las administraciones públicas de proteger la tauromaquia como patrimonio cultural de España que es.

El texto íntegro es el siguiente:

Estimada alcaldesa,

 Me dirijo a usted en mi condición de presidente de la Fundación del Toro de Lidia, entidad que agrupa a los profesionales y aficionados taurinos con el objetivo de fomentar, conservar, mejorar, defender, promover y divulgar el toro de lidia y la tauromaquia, como cultura y disciplina artística, en todos los ámbitos, facilitando y velando por el derecho de todos a su conocimiento acceso y libre ejercicio en todas sus manifestaciones. Por esta labor, el Ministerio de Cultura y Deportes ha concedido a esta Fundación el Premio Nacional de Tauromaquia correspondiente a 2020 reconociendo su capacidad para aglutinar a los distintos sectores profesionales taurinos en la defensa y promoción de la Tauromaquia.

Sirva esta breve presentación para poner de manifiesto que el Gobierno de España y, en concreto, su Ministerio de Cultura, es consciente de la relevancia cultural de la tauromaquia y la necesidad de su protección y promoción. Y desde esta Fundación estamos tremendamente orgullosos de que se haya reconocido nuestra labor en este ámbito, más allá de que, como cualquier otro sector cultural, nos gustaría contar con un mayor esfuerzo de promoción y ayuda de todas las Administraciones Públicas.

Es en este contexto en el que hemos asistido atónitos en los últimos días a sus declaraciones sobre el nombre de dos toros lidiados en la última Feria de Gijón y su clara determinación de que en Gijón no vuelvan a celebrarse festejos taurinos. Le habrán llegado, estamos seguros, las reacciones de organizaciones y profesionales taurinos de todo tipo a estas declaraciones. Y las aclaraciones al modo y el momento en el cual se da nombre a los toros (en particular, las de la Unión de Criadores de Toros de Lidia) y cómo estos se sortean entre los diestros antes del inicio de la corrida.

Estamos seguros que todo ello le habrá hecho reflexionar. Pero queremos ahora, pasadas las primeras horas de ruido mediático, ponerle de manifiesto nuestra profunda preocupación por los tintes totalitarios que muestran sus palabras y nos gustaría hacerle ver los perversos efectos a los que conducen los planteamientos que se derivan de las mismas. Permítame para ello dividir esta carta en tres bloques de contenido: sobre los hechos, sobre lo que significa lo que se pretende hacer y sobre lo que supondría jurídicamente.

Sobre los hechos

No pretendo extenderme mucho sobre los hechos en sí, aprovechar que los nombres de unos toros lidiados en la última feria de Gijón tenían connotaciones ofensivas para tratar de prohibir los toros en la ciudad, ya que resulta obvio que ha aprovechado una excusa peregrina para propiciar un deseo largamente perseguido: prohibir los toros en Gijón.

Quizás no tenga usted por qué conocer el significado legal y simbólico de los nombres que les damos a los toros. Pero un mínimo de curiosidad intelectual o del debido asesoramiento antes de opinar de manera tan frívola, le habría ahorrado el ridículo de hablar sin conocimiento y no habría quedado tan a las claras su motivación real y su totalitarismo ideológico.

En todo caso, las consecuencias que propone (prohibir la tauromaquia) por la supuesta ofensa provocada por los nombres de unos toros es tan burda, que llevada a todos los ámbitos culturales supondría por ejemplo prohibir la Semana Negra de Gijón (o la misma lectura, ya puestos) si alguna de las novelas presentadas en el festival tuviera un contenido que le pudiera resultar ofensivo a alguien. O que decidiera prohibir los conciertos en la ciudad, o la música en su conjunto, si un año C. Tangana aparece por Gijón cantando sus Demasiadas mujeres.

Como quiero pensar que incluso a usted misma esto le parece absurdo, podemos tranquilamente concluir que usted lo que quería era prohibir los toros, sin más. Porque a usted no le gustan.

Sobre lo que significa

 Usted dice que quiere prohibir los toros porque “cada vez hay más voces contrarias en la ciudad”. Los totalitarios del mundo y de la historia siempre se escudan en el manto protector de una supuesta voluntad popular que les ilumina y legitima para cualquier cosa.

En estos días estamos viendo en diversas partes del mundo cómo en nombre de supuestas mayorías o de una moralidad superior, hay quienes arrasan con los derechos que no pueden depender de mayorías, como son los derechos humanos, derechos inalienables y comunes a toda la familia humana

Usted seguramente se escandalice con la comparación, pero eso es porque ningún espíritu totalitario se mira en el espejo y se reconoce como tal, sino que se ve como alguien que trabaja por un mundo más virtuoso. Los talibanes destruyeron los budas de Bamiyan por lo mismo que la alcaldesa de Gijón pretende derribar la tauromaquia, porque según ellos ambas manifestaciones de la cultura son inmorales.

 Tanto a los talibanes como a la alcaldesa de Gijón se les olvida que ni los budas de Bamiyan ni los toros son suyos, sino que son patrimonio común de toda la humanidad.

 Y es precisamente por esto, señora alcaldesa, para protegernos a toda la familia humana de los ataques contra la cultura de los totalitarios de toda índole, que la UNESCO estableció “el reconocimiento de la igual dignidad de todas las culturas y el respeto de ellas, comprendiendo las culturas pertenecientes a minorías y las de los pueblos autóctonos”, con el único límite del respeto a los derechos humanos y las libertades fundamentales.

¿Qué significa esto? que incluso si fuera verdad (que no lo es) lo de esas mayorías que usted percibe contra los toros, sería irrelevante, las expresiones culturales no se pueden prohibir, son exquisitos bienes de toda la humanidad que es preciso proteger, tal y como recogen los tratados internacionales, nuestra constitución y nuestras leyes.

 La cultura no se puede prohibir, es un derecho humano que toda persona tiene derecho a disfrutar de la vida cultural de la comunidad, lo mismo que son derechos humanos la igualdad de derechos y libertades de todos sin distinción alguna.

 Y es el mismo espíritu represor el que anima a los totalitarios de todas partes del mundo a cercenar los derechos que son inalienables a todos los seres humanos.

 Y si va a comenzar la represión cultural en Gijón, le aconsejamos que lo haga bien, con un buen tribunal inquisitorial que revise minuciosamente todos los contenidos culturales en búsqueda de las ofensas al dogma y unos buenos autos de fe de mes en mes, eso servirá de lección para que ningún gijonés se atreva a tener gustos culturales alejados de la ortodoxia de su celosa alcaldesa.

 Sobre las consecuencias jurídicas

Pero además de estas razones éticas, políticas y filosóficas que harían completamente inadmisible una prohibición como la que usted pretende, existen poderosas razones jurídicas que impiden esta prohibición, como han puesto de manifiesto reiteradamente nuestro Tribunal Constitucional, Tribunal Supremo y otros muchos órganos jurisdiccionales.

La Ley 18/2013 para la regulación de la Tauromaquia, configura a ésta como un patrimonio cultural “digno de protección en todo el territorio nacional”, estableciendo que todas las Administraciones Públicas tienen un “deber de protección y conservación, así como promover su enriquecimiento”. Y la Ley 10/2015, para la Salvaguardia del Patrimonio Cultural Inmaterial establece que los poderes públicos deben ejercer en sus respectivos ámbitos de competencia una acción de salvaguardia sobre los bienes que integran el patrimonio cultural inmaterial, entre los cuales se encuentra la tauromaquia.

 De este modo, en lo que respecta a normativas autonómicas, el Tribunal Constitucional ha declarado inconstitucional tanto la prohibición expresa de la tauromaquia que se aprobó en su día en Cataluña, como la prohibición encubierta que pretendió adoptar el Parlamento balear con una legislación que sólo autorizaba los festejos taurinos cumpliendo ciertos requisitos que lo desnaturalizaban.

 En lo que respecta a decisiones municipales, el Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana anuló la decisión del Ayuntamiento de Villena de no ceder la plaza de toros para la celebración de un espectáculo taurino por su oposición a la tauromaquia, considerándola arbitraria y carente de motivación legalmente admisible al ser una obligación municipal la protección y defensa de la tauromaquia. Esta misma razón es la que lleva al Tribunal Supremo a prohibir las consultas populares que habían previsto los Ayuntamientos de San Sebastián y Cenicientos para plantear a sus vecinos si debían destinarse edificios municipales o recursos públicos para la celebración de eventos taurinos.

 El propio Tribunal Supremo explica cómo «la Ley no da libertad a las Administraciones Públicas para promover o no la conservación de la tauromaquia o promover o no su enriquecimiento, sino que impone una obligación positiva en tal sentido». Por tanto, una consulta popular o cualquier actuación que ponga en riesgo, siquiera de forma indirecta, ignorar la voluntad de la Ley, en cuanto esté encaminada a tomar una decisión que no sea favorecedora de la actividad de fomento la tauromaquia, resulta contraria a lo dispuesto en la Ley y en la doctrina del Tribunal Constitucional.

 En definitiva, una corporación municipal no puede, basándose en un argumento tan tosco y peregrino como el nombre de dos toros de lidia, pero tampoco en ninguna otra razón, adoptar medidas tendentes a impedir la celebración de festejos taurinos en su municipio, ya sea denegando la prórroga de la concesión de la plaza de toros o no sacándola a concurso nuevamente cuando la actual concesión llegue a su término. Hacerlo vulneraría de forma manifiesta la Ley y la abundante jurisprudencia que exige de las administraciones, en el ámbito competencial que le es propio, actividades de fomento de la tauromaquia y que, en todo caso, prohíbe cualquier medida contraria a este fomento.

 En consecuencia, adoptar una decisión de esta naturaleza sería adoptar una decisión arbitraria y contraria a la ley “a sabiendas” (este conocimiento quizá usted no lo tenía cuando hizo públicas sus manifestaciones, pero sí lo tiene ahora, desde el momento en que se le han recordado sus obligaciones legales). Y esto tendría muy graves consecuencias en el ámbito administrativo, pero también en el penal, tanto para quien adoptara estos acuerdos como para quien los apoyara, informara o colaborara en hacerlos efectivos.

 Queremos creer que después de todo lo ocurrido estos días, no se adoptarán ninguna de las medidas anunciadas ni ninguna otra que ponga en riesgo o impida la celebración de festejos taurinos los próximos años. En caso contrario, la Fundación del Toro de Lidia iniciará actuaciones legales en todos los órdenes para garantizar la celebración de estos festejos y para que sobre quienes hubieran adoptado las decisiones ilegales a sabiendas recayeran todas las consecuencias administrativas y penales que el ordenamiento jurídico prevé en estos casos.

 Reciba un saludo muy cordial,

Victorino Martín (Presidente de la Fundación del Toro de Lidia

ANOET: “Esta decisión, además de demostrar un desconocimiento profundo de la Tauromaquia por parte de la alcaldesa, atenta contra los derechos de un sector que, además de tener miles de seguidores en la zona, supone un importante activo económico en esa ciudad”.

Por su parte, la asociación que agrupa a los empresarios taurinos. ANOET, ha hecho pública esta nota:

 La Asociación Nacional de Organizadores de Espectáculos Taurinos ANOET manifiesta su más firme repulsa por las desafortunadas e indocumentadas declaraciones de la alcaldesa de Gijón y su arbitraria y autoritaria decisión de acabar con los toros en esta ciudad.

Desde ANOET consideramos que esta decisión, además de demostrar un desconocimiento profundo de la Tauromaquia por parte de la alcaldesa, atenta contra los derechos de un sector que, además de tener miles de seguidores en la zona, supone un importante activo económico en esa ciudad asturiana y en todo el país, y que está reconocido legalmente como parte de nuestro patrimonio cultural por la Ley 18/2013 de 12 de noviembre, cuyo texto dice:

“El carácter cultural de la Tauromaquia es indiscutible y merece ser preservado como un tesoro propio de nuestro país, rico en culturas distintas”.

Por todo ello, pedimos al Ayuntamiento de Gijón que, como dice la ley, cumpla con su obligación de preservar un bien cultural y lleve a cabo una inmediata rectificación para que la plaza continúe con su actividad taurina y la ciudad pueda seguir disfrutando en años venideros de la Feria de Begoña, una de las más relevantes del mes de agosto.

CATCM: “La iniciativa, además, presenta todas las trazas de una medida arbitraria, tomada sin ningún fundamento administrativo ni ninguna razón institucional”

También el Centro de Asuntos Taurinos de la Comunidad de Madrid ha difundido un comunicado en el que muestra su desacuerdo por las acciones tomadas por la alcaldesa de Gijón,

El comunicado dice lo siguiente:

La noticia de la decisión tomada por la Alcaldía de Gijón nos llena de preocupación a quienes defendemos la dignidad de una actividad cultural fundamental de la que depende todo un sector económico y miles de empleos.

Se trata de una pésima decisión para la Fiesta de los Toros, sobre todo, porque parte de un profundo desconocimiento respecto a la cultura de la tauromaquia y la actividad rural insertada en la llamada España Vacía a través del campo del toro bravo.

La iniciativa, además, presenta todas las trazas de una medida arbitraria, tomada sin ningún fundamento administrativo ni ninguna razón institucional, apoyada solamente en lo que parecen torpes pretextos.

De hecho, presentar razones relacionadas con la igualdad de género es un completo error, porque en el mundo de la crianza del toro de lidia existe un sistema de denominación de las reses que no puede generar controversia alguna, como demuestran las actas de la Unión de Criadores de Toros de Lidia, que revelan que los nombres objeto de la falsa polémica datan de hace 38 años. Toros de nombre “español”, “capitalista”, “obrero” y muchos otros han sido lidiados, en un sistema nominativo que es ajeno a falsos debates de género o nacionalidad.

El nombre del toro, que proviene del de la madre, es en realidad un matriarcado nominativo y una forma pionera de lenguaje inclusivo.

Desde el Centro de Asuntos Taurinos de la Comunidad de Madrid manifestamos nuestro rechazo y reiteramos nuestra preocupación por el resultado de un inexistente agravio que ha culminado en una terrible prohibición, contra un sector y una actividad cultural amparada por la ley y la Constitución de España, que contribuye a la creación de empleo y a la solución de los graves problemas de la España vaciada.