Madrid prepara una gran exposición en Las Ventas

Redacción (2-03-2020)

La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, presentó este lunes, en la Plaza de Toros de las Ventas, la programación cultural con la que el Gobierno regional va a rendir homenaje a Joselito el Gallo, de quien en 2020 se cumple el centenario de su muerte en la plaza de toros de Talavera de la Reina.

“Estamos siempre de la mano de todo lo que promocione y sirva para acercar la cultura de la tauromaquia a todos los ciudadanos”, ha recalcado Díaz Ayuso. Por ello, el Ejecutivo regional “va a seguir trabajando para ensanchar el horizonte de posibilidades culturales, no solo de Madrid, sino de cualquier parte del mundo”.

Asimismo, ha recordado el importante peso económico que la tauromaquia tiene en nuestra región, donde en 2019 generó un impacto económico de 414 millones de euros; y también resaltó que los toros suponen un atractivo turístico, con las más de 100.000 visitas que el año pasado recibió el tour de las Ventas; que en dos de cada tres municipios de la Comunidad se celebran festejos taurinos, “lo que contribuye a generar riqueza para todos”; y que  las ganaderías de toros de lidia contribuyen a arraigar la población y revitalizar los municipios rurales.

Una gran exposición en Las Ventas

El plato fuerte de este Año Gallito será la gran exposición sobre esta figura del toreo, que se inaugurará durante la próxima Feria de San Isidro 2020 y que estará instalada en la Sala Antonio Bienvenida de la Monumental madrileña, donde se podrán ver diferentes obras de arte, fotografías y enseres personales que pertenecieron al torero sevillano.

De forma paralela, se ha elaborado un calendario de actos culturales (conferencias, mesas redondas y proyecciones) que también ahondarán en la figura de “Joselito”. Así, durante todo el mes de febrero, se ha celebrado un ciclo de charlas, organizado por la peña taurina fundada en 1951, Los de José y Juan, donde se ha analizado la personalidad de este torero y su influencia en la historia de la tauromaquia y de la sociedad de la primera mitad del siglo XX.

La gran exposición que se inaugurará en Las Ventas contará con obras de arte –algunas inéditas- sobre el torero sevillano que llevarán la firma de artistas de prestigio como Diego Ramos, Humberto Parra, Robert Ryan y César Palacios, entre otros, además de nuevos valores de la pintura taurina que harán una interpretación libre de la figura de Gallito. También se recurrirá a los fondos artísticos de la Comunidad de Madrid con obras de Roberto Domingo, Manuel Benedito, Ricardo Marín, Eloy Morales o ‘Jano’.

Por otro lado, desde el Centro de Asuntos Taurinos se están seleccionando fotografías originales o menos conocidas de “Joselito”, con las que se diseñarán varios paneles de gran formato, que contarán la vida y algunas anécdotas personales y profesionales del diestro. El objetivo del proyecto es centrarse no sólo en la Tauromaquia del menor de los Gallo, sino también en su personalidad y en lo que la Modernidad le debe.

La exposición se complementará con objetos personales, como el chaleco grana y oro que vistió durante su última tarde de toros en Talavera, un terno completo cedido para la ocasión por el Museo Taurino de Valencia, la cabeza naturalizada de un Miura procedente del Museo de Ávila, bocetos del mausoleo de Gallito esculpido por Mariano Benlliure, cartelería, libros y recortes de prensa de la época, entre otros.

Esta muestra se extenderá también a las vitrinas exteriores de los tendidos 1, 2 y 10. Concretamente, en las vitrinas del tendido 1 y 10, y con el nombre “Joselito en el objetivo”, se podrá admirar una selección de más de cincuenta fotografías del menor de los Gallo intercaladas con anécdotas sobre su vida profesional y personal: la creación de La Monumental de Sevilla, su amor imposible con Guadalupe de Pablo-Romero o su relación con la Hermandad de la Macarena son algunos de los temas que se ilustran en estos doce paneles de gran formato.

En las vitrinas del tendido 2, desde el 12 de mayo hasta la Feria de Otoño, el aficionado y el visitante conocerán Versiones gallistas, donde artistas del siglo XXI rinden homenaje a Gallito, una selección de obras que destacan por el movimiento, las paletas atrevidas y, en definitiva, por la fuerza, personalidad y rotundidad que caracterizaron a Joselito tanto en el ruedo como en la vida.

El torero que hizo llorar "lágrimas de verdad" a la Macarena

Redacción (3-01-2020)

Rey de los toreros, creador del toreo moderno, impulsor de las plazas monumentales… estas y otras cosas se han dicho, se dicen y se dirán de José Gómez Ortega “Joselito”, “Gallito” o Joselito “El Gallo”, que de las tres formas se le conoce.

El próximo 16 de mayo se cumplirá un siglo de la tarde trágica  en la que el toro Bailaor segaba la vida de aquel hombre de 25 años, nieto, hijo y hermano de toreros,  Este 2020 es el “Año Joselito” y a su figura dedicaremos diversos espacios, tanto en el programa Tendido 5 de Ràdio Sant Boi y aquí en Tendido5.es.

Y empezamos reproduciendo el artículo publicado este viernes por el periodista sevillano Antonio Burgos en el diario ABC, con el título  El año de Joselito

En este Veinte Veinte del Veintiuno que ahora comienza parece que se van a cumplir 100 años de todo. O de casi todo. Pero ningún centenario para Sevilla como el de la muerte en Talavera de José Gómez Ortega, el hijo del señor Fernando el Gallo y de la Señá Gabriela. De Joselito. Y para sus partidarios, Gallito. Se cumplen 100 años de la España de José y Juan, los dos grandes toreros de Sevilla y de Triana cuyos apellidos ni siquiera hay que nombrar para que sepamos a quién nos referimos.

La Sevilla dual no podía por menos que tener dos grandes toreros en su historia, en su mitología, en su leyenda, en su tradición. José era la Sevilla apolínea; Juan, la Sevilla dionisíaca. Pero de los dos, a lo largo de los años, el perjudicado fue Gallito. José quedó peor retratado por la Historia del Toreo que Juan. Y eso que quien ganó la leyenda de la muerte ante un toro fue, ay, José. En este Año de Joselito que ahora comienza me acuerdo de dos frases históricas, que pasan ambas por ciertas, y más relacionadas entre sí que cuanto podamos creer.

De Belmonte se cuenta aquello de que en una tertulia intelectual de las que frecuentaba en Madrid, Valle Inclán le dijo un día:

— Belmonte, a usted lo único que le falta es que lo mate un toro…

Y conocida es la sabia y rápida respuesta que le dio Juan, con su elegante tartamudeo oxoniense:

— Se,se…se hará lo que se pue, pue…puea.

No lo pudo hasta que una pistola sonó en Gómez Cardeña aquella trágica escena que José María Requena fue el único periodista que contó a España en toda su realidad y crudeza desde «La Gaceta del Norte». Pero se dice también que pasando un día por Gelves en el coche del notario de Coria, don Luis Bolleín Rozalem, su gran amigo, biógrafo y confidente, Belmonte, viendo al lejos el monumento a Gallito, le dijo:

— José me ganó la partía en Talavera.

No. José siguió vivo para los gallistas, para la pluma de oro de Muñoz y Pabón que ahora luce en su saya la Esperanza Macarena. Se dio un curioso fenómeno. Hubo muchos que se hicieron gallistas después de muerto José, sin que lo hubieran llegado nunca a ver torear. Es un fenómeno que he visto que se repite en nuestros días con Curro Romero. Muchísimos muchachos que ni habían nacido cuando Romero se retiró en La Algaba en el año 2000, lo paran por la calle para rogarle que se haga una foto con ellos. Curristas después de Curro y también gallistas después de Gallito.

Lo sé porque mi padre, que sabía muchísimo de toros, tenía siete años cuando «Bailaor» mató a José. Nunca lo vio torear y sólo por lo que escuchó de sus mayores era un partidario gallista de primera. Pero a Joselito le faltó el aura intelectual de la que supo rodearse Belmonte. Gallito no tuvo su Chaves Nogales para hacerlo literatura y leyenda, quizá ahí esté la razón de su olvido, que ojalá se remedie en este año del centenario de su muerte. Observo un fenómeno entre los aficionados de una subida importante del nombre de Gallito, del cartel de gallito. A quien le han sobrado versos malos y le ha faltado ese reconocimiento de los intelectuales que frecuentaba Juan. Belmonte era quizá un hombre de ciudad. Joselito, un hombre de campo, de marsellés y sombrero cañero, alejado de la sociedad y hasta del mundo quizá desde la oposición a sus amores imposibles con aquella niña Pablo-Romero.

Han pasado los años y a Gallito se le reconoce cada vez más como «el Rey de los Toreros» y se subraya su fundamental papel en la acuñación de la Tauromaquia contemporánea, sobrado como era en todas las suertes, en todos los saberes del toro, desde niño. Me ha sorprendido que hasta este año del centenario, y por iniciativa de su Hermandad de la Esperanza Macarena, José no vaya a tener en Sevilla el monumento que a Belmonte recuerda en el Altozano desde hace décadas. Parece que Sevilla considerase a su figura tan muerta como aparece en el prodigio funerario de su mausoleo de Mariano Benlliure en el cementerio. Ojalá en este Año Joselito cada parte de la España de José y Juan quede en el lugar que le corresponde. Lo que sí se de antemano es que esta Madrugada «porque ha muerto José este año estrena/lágrimas de verdad la Macarena».