El Minuto de Barcelona

Serafín Marín, 20 años de lucha y torería

Manuel Salmerón (8-08-2022)

Esta semana el minuto de Barcelona tiene que estar dedicado Serafín Marín al torero más importante de las últimas décadas nacido en Cataluña y con ocasión que el pasado día cuatro cumplió veinte años como matador de toros. Repasemos un poco sus datos, su nombre verdadero es Serafín Serrano Marín. Nació el 5 de mayo de 1983 en Moncada y Reixac población muy cerquita de Barcelona y tomó la alternativa el 4 de agosto de 2002 en la Monumental de Barcelona de manos de El Califa y de testigo Alfonso Romero con toros de Villamarta; y la confirmo  el 9 de marzo de de 2003 con Curro Vivas de padrino e Iban Vicente de testigo.

Quizás los datos de las efemérides mencionadas son sobradamente conocidos por el aficionado pero queremos entrar en los inicios de Serafín y como este corresponsal los conoce por figurar como integrante en la parte administrativa en la época de la fundación de la Escuela Taurina de Cataluña, desde donde el maestro salió lanzado.

 Fue de los primeros alumnos en formar parte de la Escuela ya que por aquella época los chavales que querían ser toreros en Barcelona entrenaban en los parques de Montjuic, en un jardín de Badalona o en un frontón abandonado de Collserola. Una vez unidos todos los chicos, la Escuela catalana empieza a funcionar en Hospitalet de Llobregat y se organiza la primera novillada sin caballos en la Monumental de Barcelona donde entre otros compañeros que después también llegarían a ser toreros de alternativa, Serafín Marín triunfa y conoce al ya desaparecido, Casimiro López, una persona que pasa a ser fundamental en su carrera, le da muchas novilladas sin caballos y el debut con los del castoreño, Casimiro consciente de que su fuerza en el mundo taurino no pasaba de su poder económico y por los grandes éxitos del joven, pone a Serafín en manos de taurinos de primer nivel y los éxitos empiezan a llegar. Durante varias temporadas se sitúa en un excelente lugar del escalafón y torea en todas las ferias de España y todos los países taurinos. Al final, lamentablemente la relación con su descubridor, quizás por el egoísmo del señor Casimiro López no fue la más cordial y ética que el torero hubiese deseado.

La magnífica carrera de Serafín Marín se frena por una inoportuna y gravísima cogida en Ajalvir a principios de 2007 que le afectó al pulmón y tardó mucho en reaparecer, al año siguiente otra fea cogida en Zaragoza de nuevo frena sus muchos compromisos. Serafín como es conocido por todos, es un torero que luchó y se puso al frente para conseguir que los toros no se prohibieran en Cataluña, lamentablemente no se pudo conseguir en aquel momento, pero fue una satisfacción que su lucha unida a la de muchos catalanes sirvió para que unos años después el Constitucional anulara la prohibición, su esfuerzo y su ilusión de torear de nuevo en su plaza de momento está a la espera que algún día Pedro Balañá se vista de valor torero y decida dar toros en la preciosa Monumental catalana.

Serafín Marín sigue en activo y aunque su situación es complicada continúa luchando por regresar al lugar que ocupó y que por los percances y malas administraciones dejó de ocupar, sabemos de su lucha y esfuerzo, ahora con nuevos apoderados y un amigo en la persona de Javier Campillo, amigo de los de verdad, imprecisdinble al lado de cualquier profesional, puede conseguir el lugar que ocupó y que por calidad y meritos merece. Felicidades por los veinte años de torero y mucha suerte en el futuro. Serafín por tu lucha la mereces.

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A Porta gayola

No es eso, no es eso

JM Alarcón (9-07-2022)

En una de sus habituales performances, el grupo de antitaurinos que cada año se manifiesta en Pamplona en vísperas de los Sanfermines parodió hace unos días un encierro con dinosaurios bajo el lema Tauromaquia es prehistoria. Viendo la corrida de este sábado, se podría pensar que si eso fuera la Tauromaquia, algo de razón llevarían los “antis”.

Porque esos astados tan grandes y cornalones como faltos de casta (casta de la buena se entiende) que reducen todas las posibilidades de los toreros encargados de lidiarlos a exhibir valor y oficio, no son de esta época –segundo decenio del siglo XXI- sino de aquellos años anteriores a la revolución que protagonizaron Joselito y Belmonte y a la posterior evolución que la ha seguido hasta nuestros días.

Esa que ha hecho del toreo una actividad que va más allá del valor y la destreza para entrar de lleno en el capítulo de la expresión artística.

Nada parecido al arte puede hacerse con toros como los que vimos este sábado en el ruedo de la Monumental pamplonesa. Y el resultado fueron dos horas de desagradable espectáculo, porque no es de esta época, porque no llevamos un siglo de evolución para volver a la prehistoria. Si viviera Ortega y Gasset, gran filósofo y gran aficionado, nos recordaría aquello de “no es eso, no es eso”. Y efectivamente no lo es, aunque haya quien no quiera enterarse.

Plumas amigas

Cénate “La Fiesta”

Pedro J. Cáceres. Editorial del programa La Divisa (8-09-2022)

Una imagen, dicen, es más que mil palabras. Busquen en www.ladivisa.es la noticia sobre el balance del certamen de novilladas nocturnas “Cénate Las Ventas” y las imágenes que ilustran la información no dan lugar a equívocos. El poder de convocatoria, cuando, con imaginación, a la corrida, pura y dura, se le adorna de otros alicientes, el festejo crece en espectadores y sea cual sea el resultado. El personal sale contento y vive un buen ambiente por encima de derechazos y naturales, mejores o peores; toros (novillos) más bravos, más mansos, incluso desesperantes.

Y según otro refrán: “contra datos no hay argumentos”: 36.510 espectadores en los cinco festejos, ¡ojo! novilladas.

7.300 ¿aficionados? ¡Qué más da! por noche. Más que en muchos espectáculos con 3 figuras y en plazas y ferias de postín. Una feliz iniciativa de Plaza1 que comenzó en 2018.

¿El secreto? El público ha podido disfrutar, en un emplazamiento único, de mucho más que una noche de toros de la mano de quince puestos de productores, que se ubicaron en las galerías y terrazas de los tendidos altos de la plaza. Junto a la gastronomía, la oferta se completó con música en directo.

Un antes, la novillada, y un después, la oferta total. El mestizaje: gastronomía, toros, música ha sido todo un éxito.

Y el horario, 9 de la noche. Porque no es lo mismo “Cénate Las Ventas” que “meriéndatela”. En tiempo de cambio climático, anunciado desde hace un par de años, y cada vez dando más la cara, es fundamental obviar el calor y, sobremanera, el sol. Con dicho horario puedes programar un evento sin que haya que sacrificar ocio y negocio, sobre todo negocio, por ser los jueves, día laboral, para no tener excusa del cuarto de plaza -habitual de los domingos- por aquello del éxodo al campo o la playa los fines de semana; más si hay puente, corto o largo.

Esa afluencia de gente y el comentado ambiente hacen más vistosa, y amable, la novillada, en sí, y su repercusión de lo acontecido es mayor y, sobre todo, crea afición. Son muchos de los 35.000 los que han acudido por primera vez a una novillada y ,seguro, han repetido o, si acudieron solo a la final, por el run run, están ya esperando al año que viene para no perderse una de las cinco citas.

Y, muy importante, en tiempo de crisis, y sin crisis, que para algunos es permanente, los precios: tanto de las entradas como los “consumibles”.

La pregunta del millón es: ¿porqué con estos datos (como las novilladas nocturnas de Sevilla, otro éxito) el sector sigue empeñado en horarios donde el sol y el calor son de jugarse la vida y son inasequibles al desaliento y contumaces en el empeño?

Como mucho te atrasa 30 minutos la corrida, y punto. Además, a palo seco, sin otros alicientes como el citado certamen.

¿Quién le pone el cascabel al gato? Se impone un “Cénate La Fiesta”. Al tiempo; a lo mejor ya es tarde. Como siempre.