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    MORANTE DE LA PUEBLA , PREMIO NACIONAL DE TAUROMAQUIA

El programa Tendido 5 de Ràdio Sant Boi entre los premiados por la  FETC

También recibirán un reconocimiento La Casa de Madrid en Barcelona y el torero Diego Urdiales

(Redacción 22-10-21)

La Federación de Entidades Taurinas de Cataluña (FETC) ha hecho públicos los premios que entregará a en la próxima edición de la Nit de Gala de la Tauromaquia Catalana, que tendrá lugar el próximo día 27 de noviembre en el restaurante La Barca del Salamanca del Port Olimpic de Barcelona.

Entre los distinguidos está el programa Tendido 5 de Ràdio Sant Boi que acaba de cumplir 34 años de permanencia ininterrumpida en antena y el próximo lunes emitirá su número 1.344.

Los otros dos premiados son la Casa de Madrid en Barcelona, por su constante labor de apoyo a la afición taurina catalana a través, en especial, del ciclo de conferencias “Feria de Otoño”, que el próximo día 5 de noviembre inaugurará su XXXVIII edición; y el matador de toros Diego Urdiales, en reconocimiento a la  gran temporada que ha firmado en esto 2021.

En febrero, nuevo ciclo de conferencias  

Asimismo, la junta directiva de la FETC está trabajando en la puesta en marcha de un nuevo ciclo de conferencias para el mes de febrero de 2022, que tendrán lugar los días 6, 13, 20 y 27 a las 12 del mediodía y con una novedosa fórmula mixta ya que podrán seguirse de manera presencial en la sede barcelonesa de la entidad, y también de forma telemática, como los dos ciclos anteriores, y a posteriori en las redes sociales de la Federación.  

Recordamos que el precio del tíquet es de 50 euros y que la Federación agradecería que quienes puedan hagan el pago por adelantado a través de la cuenta de la entidad ES63 2100 0868 5102 0031 5386

En el décimo aniversario de su muerte

ANTONIO CHENEL "ANTOÑETE", LA VERDAD DEL TOREO TENÍA UN MECHÓN BLANCO

Redacción (22-10-2021)

Este viernes 22 se han cumplido 10 años del fallecimiento de “Antoñete”, uno de los mejores toreros que dio Madrid en el siglo 20.

Antonio Chenel Albadalejo, “Antoñete” en los carteles, nació en Madrid, cerca de la plaza de Las Ventas, el 24 de junio de 1932. Tomó la alternativa en Castellón el 8 de marzo de1953 de manos de manos de Julio Aparicio y se la confirmó Rafael Ortega el 13 de mayo del mismo año.

A lo largo de más de cuatro décadas, ya que se retiró de forma definitiva en 1997, su cerrera sufrió muchos altibajos y diversas retiradas, pero puede afirmarse que fue en su último periodo, entre cuando mayor grado de maestría alcanzó su toreo, como acertadamente dejó escrito Vicente Zabala de la Serna en las páginas del diario El Mundo

Antonio Chenel, el maestro del mechón blanco y los pulmones negros, enamoró Madrid en su reaparición en los 80, redescubrió las distancias y enseñó el verbo torear a toda una generación”.

 Lo de los pulmones negros lo dijo por su gran adicción al tabaco.     

Sin embargo, fue en la década de los 60, concretamente el día de San Isidro de 1966, cuando llevó a cabo una de sus mejores faenas, tal vez la mejor, al toro Atrevido, de Osborne, faena que quedó sin premio al quedar la espada atravesada.

Ya retirado, su voz acompañó durante varios años a la de su gran amigo Manuel Molés tanto en la cadena SER como en las retransmisiones taurinas de Canal Plus.

Sobre la figura de Antonio Chenel hay un libro escrito por Javier Manzano y prorrogado por Jaime Urritia, con el título “Antoñete”. La Tauromaquia de la movida”.

Hasta aquí nuestro recuerdo a aquel gran torero que nos dejó hace 10 años.

Opinión

Relato taurino de JM. Alarcón

De espuma de mar y oro

1- “Maestro, la hora”

Desde los 14 años enfundándose el vestido de torear, cerca de diez de alternativa y aquellas horas se le seguían haciendo eternas, tras de una comida frugal y después de escuchar la conocida retahíla de Pepe Marchena, su peón de confianza, al volver del apartado. “Nos ha tocao el mejor lote, el quinto es una lámina y es hijo de Secretario, el que indultó El Malagueño en El Puerto. Un lío gordo le vamos a formar”.

Y después la soledad y el silencio perezoso de una tarde de verano, hasta que llegara el momento de vestirse. Antes pasaría al menos un par de veces por el baño, las meaditas del miedo, que les dicen algunos. Sí, aquella era la hora en la que, según Chaves Nogales, Belmonte hablaba con el miedo y le prometía que era la última, que después de esa tarde no iba a torear más.

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